ARTICULO: Fumigación bajo la lluvia: una práctica ineficaz que evidencia fallas en la gestión de la salud pública
POR: ALFREDO DEL VALLE / DIPLOMADO EN PROMOCION DE LA SALUD
INFOTEP/Ministerio de salud pública
En los últimos días, la Dirección Provincial de Salud ha estado realizando jornadas de fumigación con el objetivo de controlar el mosquito transmisor del dengue, el _Aedes aegypti_. Sin embargo, estas acciones se están llevando a cabo incluso en condiciones de lluvia, lo que plantea serias dudas sobre su efectividad y el uso adecuado de los recursos públicos.
Diversos organismos internacionales, incluyendo la Organización Mundial de la Salud, han señalado que la fumigación bajo la lluvia es una estrategia poco efectiva. La razón es sencilla: el agua diluye y arrastra el insecticida, reduciendo significativamente su capacidad para eliminar mosquitos adultos. En otras palabras, gran parte del esfuerzo y del presupuesto invertido se pierde sin generar el impacto esperado.
Además, es importante recordar que la fumigación solo actúa sobre los mosquitos adultos y no elimina las larvas. Esto significa que, incluso en condiciones ideales, su efecto es limitado si no se acompaña de otras medidas fundamentales. Tras episodios de lluvia, la prioridad debe ser la eliminación de criaderos, una práctica conocida como descacharrización, que consiste en retirar recipientes donde se acumula agua y donde el mosquito se reproduce.
Realizar fumigaciones en medio de la lluvia no solo es ineficiente, sino que también refleja una preocupante debilidad en la planificación estratégica de las acciones de salud pública. Más aún cuando existen alternativas ampliamente conocidas y respaldadas por la evidencia científica.
La falta de resultados contundentes frente al dengue y al aumento de las enfermedades no transmisibles pone en evidencia la incapacidad de quien dirige actualmente la institución rectora de la salud para diseñar e implementar políticas preventivas eficaces. La prevención de enfermedades transmitidas por vectores exige rigor técnico, vigilancia entomológica y campañas sostenidas de eliminación de criaderos. De igual forma, el abordaje de enfermedades no transmisibles como la hipertensión, la diabetes y la obesidad requiere programas estructurados de promoción de estilos de vida saludables y detección temprana. Cuando la cabeza de la institución carece de visión estratégica y de competencia técnica, las acciones se reducen a operativos mediáticos que no impactan los indicadores sanitarios ni protegen a la población.
Que no se haga esto solo por buscar cámara y sonar en los medios. Las acciones de salud pública deben ejecutarse con conciencia plena de que el objetivo es el beneficio del pueblo, no figurar ni alimentar la imagen personal. Repito: no se trata de sonar. Se trata de salvar vidas con decisiones basadas en evidencia. Y si de capacidad técnica y compromiso real no para impresionar para que me tomen en cuenta , para dirigir otra institución del mismo sector , para hacer nada, lo mismo que hago en la otra.
La situación se agrava cuando la toma de decisiones parece no apoyarse en criterios técnicos ni en el conocimiento de profesionales capacitados dentro de la misma institución. La gestión de la salud pública requiere liderazgo, preparación y, sobre todo, la capacidad de escuchar a los equipos técnicos que poseen experiencia en prevención y control de enfermedades.
Cuando una autoridad no cuenta con el conocimiento suficiente para enfrentar desafíos complejos como el dengue, lo responsable es apoyarse en especialistas y diseñar estrategias basadas en evidencia. Persistir en prácticas ineficaces no solo implica un desperdicio de recursos, sino que también pone en riesgo la salud de la población.
En el contexto actual, donde las lluvias favorecen la proliferación del mosquito, se hace urgente reorientar los esfuerzos hacia medidas realmente efectivas: educación comunitaria, eliminación de criaderos y acciones coordinadas en las zonas más vulnerables.
La lucha contra el dengue no se gana con acciones improvisadas ni con campañas simbólicas,tampoco se gana regalando el dienero de las jornadas para que me defiendan, se ganan con planificación, conocimiento y responsabilidad.

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