“Amín Abel Hasbún: 56 años de un asesinato que marcó para siempre la historia política y universitaria dominicana”
POR: RAFAEL MÉNDEZ
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– Este 24 de septiembre de 2026 se cumplen 56 años del asesinato del ingeniero Amín Abel Hasbún, destacado dirigente estudiantil, intelectual y militante político dominicano cuya vida quedó marcada por las luchas sociales y políticas de una de las etapas más convulsas de la historia contemporánea de la República Dominicana.
Amín Abel Hasbún nació en Santo Domingo el 12 de octubre de 1942, en el seno de una familia de origen árabe-palestino. Desde muy joven mostró excepcionales condiciones intelectuales y un profundo interés por los problemas sociales y políticos del país.
Realizó sus estudios secundarios en el Colegio De La Salle, donde se graduó en 1958 con la distinción de “Alumno Eminente”. Posteriormente ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde estudió Ingeniería Civil y obtuvo en 1966 el título de Ingeniero Civil, Summa Cum Laude, de acuerdo con referencias de la propia universidad.
Un líder de la juventud universitaria
En la UASD, Amín Abel se convirtió en una de las principales figuras del movimiento estudiantil de los años sesenta. Desempeñó un papel destacado en las luchas por la autonomía universitaria y formó parte del proceso de transformación de la universidad estatal tras la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Fue secretario general de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) en tres ocasiones, además de participar en el grupo estudiantil Fragua y posteriormente en el Frente Estudiantil Flavio Suero (FEFLAS). La UASD lo reconoce como una de las figuras fundamentales de aquella generación estudiantil.
Su trayectoria política comenzó en los años posteriores a la dictadura trujillista. Participó en las luchas contra los remanentes del régimen y posteriormente tuvo una participación activa en los acontecimientos de la Revolución de Abril de 1965, defendiendo el retorno al orden constitucional.
Más adelante se incorporó al Movimiento Popular Dominicano (MPD), organización desde la cual desarrolló actividades políticas y de organización social, incluyendo trabajos con sectores campesinos y obreros.
Perseguido durante los 12 años de Balaguer
Durante el período conocido como los Doce Años de Joaquín Balaguer, Amín Abel fue objeto de persecución política y encarcelamientos. Su actividad política y sus posiciones de izquierda lo colocaron entre los dirigentes opositores perseguidos por los organismos de seguridad del Estado.
En marzo de 1970, Amín Abel y otros dirigentes del MPD fueron señalados por las autoridades como participantes en el secuestro del coronel estadounidense Donald J. Crowley, agregado militar de la Embajada de Estados Unidos en República Dominicana.
Amín Abel negó las acusaciones y, ante el incremento de la persecución, pasó a la clandestinidad. El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana recoge que, tras ser señalado por las autoridades en relación con el secuestro, decidió mantenerse oculto.
En ese contexto, regresó clandestinamente a Santo Domingo para encontrarse con su familia. Ese retorno permitiría a los organismos de seguridad localizarlo.
El 24 de septiembre de 1970
La madrugada del 24 de septiembre de 1970, agentes policiales localizaron a Amín Abel en su residencia de la calle Francisco Henríquez y Carvajal, en Santo Domingo.
De acuerdo con los registros históricos de la UASD, fue detenido y, mientras era conducido por las escaleras de la vivienda, recibió un disparo en la cabeza con un arma calibre .45. Se encontraba en presencia de su esposa, Mirna Santos, quien estaba embarazada, y de su hijo de apenas dos años.
El agente policial Luis Hermógenes López Acosta fue señalado como autor del disparo y posteriormente condenado a cinco años de prisión. El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana señala que fue puesto en libertad después de cumplir la mitad de la condena.
La muerte de Amín Abel provocó una profunda conmoción en la sociedad dominicana y generó fuertes cuestionamientos sobre las circunstancias de su asesinato y la responsabilidad de las estructuras de seguridad de la época.
La propia Universidad Autónoma de Santo Domingo ha mantenido durante décadas la memoria de su antiguo estudiante y dirigente. En 2024, durante la conmemoración del 54 aniversario de su muerte, autoridades universitarias calificaron el hecho como un crimen de Estado y resaltaron que su asesinato ocurrió cuando se encontraba detenido e indefenso.
“Hijo ejemplar del Alma Máter”
Un día después de su muerte, el Consejo Universitario de la UASD declaró a Amín Abel Hasbún “Hijo Ejemplar del Alma Máter”, reconocimiento que convirtió su figura en uno de los símbolos permanentes de la universidad estatal.
Sus restos fueron velados en la UASD, donde estudiantes, profesores, dirigentes políticos y ciudadanos acudieron a rendirle homenaje.
A más de cinco décadas de aquel hecho, la universidad continúa reivindicando su legado. En 2025, al conmemorarse el 55 aniversario de su asesinato, la UASD realizó una ofrenda floral en su honor y destacó su trayectoria como estudiante sobresaliente, dirigente estudiantil y defensor de causas sociales.
Un legado que permanece
Amín Abel Hasbún también dejó una producción intelectual que trascendió su muerte. Entre sus escritos se encuentra “América Latina busca su camino”, obra publicada póstumamente en 1972 y conservada actualmente en el catálogo de la Biblioteca de la UASD.
Su figura permanece vinculada a la historia de la universidad dominicana. La Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la UASD, una calle de la Zona Universitaria y una estación del Metro de Santo Domingo llevan su nombre, como parte de los homenajes institucionales que mantienen viva su memoria.
La propia Facultad de Ingeniería y Arquitectura registra oficialmente el 24 de septiembre como la fecha conmemorativa del asesinato de Amín Abel Hasbún y el 12 de octubre como la fecha de su natalicio.
A 56 años de su muerte, Amín Abel Hasbún continúa siendo una figura inseparable de la historia política y estudiantil dominicana del siglo XX. Su vida, marcada por la excelencia académica, el liderazgo universitario y la militancia política, y las circunstancias de su muerte, forman parte de una etapa histórica que continúa siendo objeto de estudio, memoria y debate en la sociedad dominicana.
Este 24 de septiembre, la República Dominicana vuelve la mirada hacia aquella madrugada de 1970 para recordar a un joven ingeniero que murió a los 27 años, pero cuyo nombre quedó inscrito de manera permanente en la historia de la UASD y de las luchas políticas y sociales del país.

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