HISTORIA: Un día como hoy, hace 44 años, el presidente Antonio Guzmán se quitó la vida en su despacho

El trágico suceso ocurrió el 4 de julio de 1982. Pasadas las 11:00 de la noche (hora dominicana), en un área contigua a su despacho en el Palacio Nacional, el entonces presidente constitucional Antonio Guzmán Fernández falleció a causa de una herida autoinfligida.

El mandatario tomó esta decisión a tan solo 43 días de concluir su mandato y de entregar el poder al presidente electo Salvador Jorge Blanco. Esta trágica muerte marcó un hito en la historia política de la República Dominicana al ser el primer mandatario en fallecer por suicidio durante el ejercicio de sus funciones.

Hasta el día de hoy, los motivos exactos no se han esclarecido por completo. Diversas versiones históricas y testimonios sugieren que la medida pudo haber sido provocada por una profunda depresión combinada con fuertes presiones políticas, el deterioro de su estado de salud y tensiones vinculadas a su entorno cercano. Tras el deceso, el vicepresidente Jacobo Majluta asumió la presidencia de manera interina hasta completar el período constitucional. Sus últimos pasos

Antonio Guzmán se levantó como todos los días, alrededor de las 6:30 de la mañana.

Estaba en la casa presidencial de Juan Dolio, adonde fue con el propósito de descansar un poco. Para las 7:00 de la mañana ya se había cambiado y solo le faltaba el desayuno.

Llegó a la oficina de su casa, donde ya algunas personas lo esperaban.

Así contó el último día del exmandatario la fallecida viuda de Guzmán y ex primera dama de la República, doña Renée Klang de Guzmán.

Más adelante, la acompaña en la narración de esta tragedia José María Hernández (fallecido yerno de Guzmán, esposo de su hija Sonia), quien fue secretario Administrativo de su gobierno y una de las últimas personas que lo acompañó momentos antes de su muerte. La agenda del 3 de julio de 1982 era que a las 9:00 de la mañana, después de haber sostenido varias entrevistas, se dirigiría al Palacio Nacional y trabajaría hasta las 4:00 de la tarde. Para luego volver a casa, comer y retornar al Palacio a las 5:30 de la tarde hasta casi la medianoche, según ella les contó a los periodistas Marcia Facundo y Roberto Marcallé de los periódicos El Nacional De ¡Ahora! y Última Hora, respectivamente.

"Comimos a eso de las 1:30 de la tarde. José María se fue para el campo. A eso de las 5:00 de la tarde, llegó el administrador de la finca, Ramón Oscar López. Antonio estuvo con él tratando diferentes asuntos y poco después le dijo que se iría con él a la casa de la Bolívar", contó a un año de la muerte de su esposo. Según Renée, sus palabras fueron: “Voy a la casa de la Bolívar. Vuelvo en un rato”.

A las 7:30 de la noche, salió para el Palacio Nacional. Llamó al jefe de las Fuerzas Armadas, Mario Imbert MacGregor, quien se encontraba en Constanza. Aunque era fin de semana en el Palacio estaba toda la escolta, como un día normal.

"Cuando vi en mi reloj que eran las 9:00 de la noche, como estábamos esperándolo para cenar me dije: ‘Caramba, pero cuánto tarda Antonio’".

Ella lo llamó en dos ocasiones al Palacio por teléfono. "Parecía ser la persona de siempre. Fue en una de esas dos ocasiones que me explicó su tardanza porque tenía que conversar con el jefe de las Fuerzas Armadas y que después de que hablara con él volvería enseguida".

Un poco más adelante, Renée dice que se comunicó con José María porque le parecía raro que Antonio no hubiese llegado aún. Entonces, él le dijo que si quería que él fuera a buscarlo y accedió. "Nos sentimos aliviadas porque José María fue en su búsqueda. Volví a conversar con Antonio estando Mario en su despacho, con él", dijo.

Por su parte, José María cuenta que encontrándose en el Palacio le mandó a decir que "estaba allí para acompañarlo a Juan Dolio" y él lo hizo entrar a su despacho a escuchar la conversación que sostenía con Mario, algo inusual de él. "Lo único que noté muy claro fue que le dijo que aquí (en el país) podrían venir días muy difíciles, pero la institucionalidad había que mantenerla, que ese era uno de los grandes logros de su administración, y que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional eran los

llamados a mantenerla", dijo. José María les contó a los periodistas que después de eso, cuando el general ya se iba, lo detuvo y le dijo que "era mejor que permaneciera en la capital esa noche". En eso, lo llamó Renée diciéndole que lo estaba esperando para cenar y él se paró, tocó el timbre y dijo "ya nos vamos".

Mario salió del despacho del presidente Guzmán. "Él y yo nos quedamos conversando brevemente sobre sus nietos, y me pedía que hablara con Sonia y doña Renée, por el sistema de radio, para decirles que salíamos, mientras buscaba algunos documentos y me los entregaba para supuestamente llevárselos a Juan Dolio", recordó. "Nos pusimos de pies y ya en la puerta del despacho me dijo que me quedara con el coronel Pimentel Castro y el general Nabucodonosor Páez Piantini, entonces jefe del Cuerpo de Ayudantes del Presidente de la República, pues él tenía que ir al baño antes de emprender el viaje a Juan Dolio... Pocos minutos después oímos el disparo fatal", describe José María en "Memorias de un Cortesano de la Era de Trujillo", libro de la autoría del expresidente Joaquín Balaguer.

"Él estaba muy cansado y desilusionado de algunas personas por su comportamiento pero, Dios mío, él seguía siendo el de siempre", terminó el relato Renée. 

Textos por Shaddai Eves.

Related

Nacionales 6187589140847223815

Publicar un comentarioDefault Comments

emo-but-icon


El Fogon de San Juan, galardonado en Los premios "VIEW Awards 2024", que organiza SODOMEDI, el periodico digital mas destacado de San Juan.

Reflexion de hoy

Traductor de google



Siguenos en Twitter


Síguenos en Facebook

PUBLICIDAD

Vistas de página en total

LAS MAS LEIDAS

item